MÁS DE 2 MILLIONES DE PERSONAS ESTÁN EN INSEGURIDAD ALIMENTARIA EN CENTROAMERICA POR LA SEQUIA Y LA REDUCCIÓN DEL EMPELO RURAL POR LA ROYA DEL CAFÉ

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Los productores y productoras de granos básicos del Corredor Seco de Centroamérica han sido severamente afectados por una sequía ocasionada por el Fenómeno de El Niño, la cual se catalogado por los servicios meteorológicos de la región como la más prolongada de los últimos 40 años. El “corredor seco” alberga una agricultura de subsistencia que gira en torno a la producción de maíz y frijol en condiciones de secano y sin riego, lo que la convierte en altamente vulnerable ante fenómenos climatológicos como la sequía.

LA FALTA DE ALIMENTOS Y LA DESNUTRICIÓN

Esta es la región de Centroamérica con los mayores niveles de inseguridad alimentaria precisamente por la dependencia de miles de familias de la producción para autoconsumo de maíz y el frijol y del trabajo agrícola (jornaleo), ambos pilares golpeados en los últimos tres años, el primero por sequias y el segundo por la reducción del empleo temporal en el corte de café, debido a la reducción de la producción que ha ocasionado el hongo de la roya, el cual ha afectado al 70% de las plantaciones de café en la región y en consecuencia, disminuido la oferta de empleo para jornaleros.

Aunque la información sobre el impacto de la sequía tiene diferentes dimensiones en cada país, más de medio millón de familias (unos dos millones de personas) en Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador se encuentran ya en situación de inseguridad alimentaria debido a las pérdidas en la agricultura y la ganadería. Las pérdidas de la cosecha de maíz en productores de autoconsumo esta en promedio en 80% y de frijol en 63%, según la evaluación efectuada por la Secretaria de Seguridad Alimentaria Nutricional (SESAN) en Guatemala . En el mismo informe, SESAN estima que más de 250 mil familias vulnerables han sido afectadas por la sequia (1.4 millones de personas aproximadamente) y que medio millón de niños y niñas están siendo expuestas al hambre. Adicionalmente a las pérdidas en la producción, los precios del frijol rojo en El Salvador, Honduras y Nicaragua son el doble del año anterior.

pannocchiettaLA SEQUIA Y EL FUTURO DE LAS FAMILIAS
Según un informe sobre los daños ocasionados por la sequia preparado por COOPI , en Guatemala la venta de maíz de enero a marzo se mantuvo a Q.90:00 el saco de 100 libras, tiempo en el cual la mayoría de familias venden sus excedentes o parte de su cosecha para la adquisición de otros bienes y servicios, como salud, educación, vestuario. Para junio la compra de maíz estaba a Q.170.00 el saco de maíz de cien libras, periodo en el cual las familias están adquiriendo granos para su alimentación. Ahora mismo, en unos mercados del país el precio promedio ha alcanzado los Q 185.00, en otros ha llegado hasta los Q 200.00.

Lo que implica mayores dificultades para que las familias accedan a los alimentos y muchos hogares no tienen capacidad de compra y el 75% de los entrevistados no tienen otra forma de ingreso a parte de la cosecha.
Los efectos de la sequía en Guatemala han llegado a extremos históricos, miles de familias se han visto en la necesidad de utilizar medidas desesperadas para sobrevivir. Un estudio de Save the Children en familias altamente vulnerables de las comunidades afectadas de Chiquimula documentó que hasta el 58% tenía un consumo de alimentos pobre. Un agricultor afectado comentó: “Ahora nos está costando más porque no hay trabajos en ningún lado, por el motivo del gran verano que está ahorita, los niños están sufriendo de hambre porque no hay trabajo y por el verano no hay cosecha”.
Por otro lado, otra evaluación del impacto de la sequia desarrollada por Oxfam y el Fondo de Tierras en Guatemala evidenció la gravedad de la situación ; las perdidas reportadas por los y las productoras evaluadas fueron bastante similares a las reportadas por SESAN.

Adicionalmente este estudio permitió identificar que fenómenos como la sequía impactan uomocampoen mayor medida a las mujeres productoras, debido a las brechas existentes en relación al acceso a la tierra y otros medios de vida relacionados con su seguridad alimentaria y nutricional. En ese sentido, las productoras tienen 13,8% menos tierra que los productores para el cultivo del maíz y 54.9% de tierra menos que los hombres para el cultivo del frijol; lo que se traduce en que los hogares de productoras tienen menos meses de reservas de alimentos (1,3 meses menos que los hogares de jefatura masculina).
Ese informe también indica que tan solo el 32,9% de los hogares tiene posibilidades para sembrar en el ciclo de postrera, es decir casi el 70% de los hogares afectados no tendrán posibilidad de recuperarse hasta el ciclo agrícola de 2015 que finaliza en agosto de ese año, y tan solo el 9,86% de los hogares entrevistados acceden a los programas de protección social del gobierno (transferencias monetarias condicionadas).
La situación de inseguridad alimentaria que están enfrentando las familias afectadas por la sequia requiere acciones inmediatas para facilitar el acceso a alimentos para los y las más vulnerables, mejorar los sistemas de identificación y tratamiento de niños/as con desnutrición aguda, así como el apoyo para el ciclo agrícola de 2015 para propiciar la recuperación del medio de vida afectado por la sequia.

 

Saskia Carusi (COOPI), Iván Aguillar (Oxfam Guatemala), Miguel Angel Garcia (Acción contra el Hambre Centroamerica), Roberto Cabrera (Save The Children), Bernard McCaul (Goal Honduras)

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